El pasado 11 de noviembre se celebró en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alfafar la Asamblea General Extraordinaria correspondiente a los años impares de la Asociaicón de Cronistas Oficiales del Reino de Valencia

Convocados en esa población de l’Horta-Sud para conmemorar el 150 Aniversario de la inauguración del Ayuntamiento de esa población, se reunieron en Alfafar unos treinta cronistas valencianos que fueron recibidos por el Sr. Alcalde, D. Juan Ramón Adsuara. Tras las presentaciones y salutación correspondiente, el edil nos enseñó las depen­dencias de la Casa Consistorial, entre cuya colección de Arte destaca un lienzo del siglo XIX de considerables dimensiones de “El juramento de Santa Gadea”. Después el Cronista de la Villa, José Catalá realizó una visita guiada a Iglesia Parroquial.

El Cronista de la Villa durante la presentación de su comunicación.

De vuelta en el Salón de Actos y siguiendo con el Programa establecido, el Cronista de Alfafar presentó su comunicación sobre “La Casa Consistorial de la Vila d´Alfafar (1867-2017)”; después intervino el Cronista de la Ciudad de Valencia, Francisco Pérez Puche, quien nos ilustró con la conferencia “Blasco Ibáñez, periodista”. Posteriormente se rindió homenaje a la Sociedad Económica del País, representada por parte de sus directivos, quienes recibieron el sentido homenaje por parte de la Associació de Cronistes Oficials del Regne de València (ACORV), y la correspondiente placa acredi­tativa. A este acto siguieron las comunicaciones que debían versar sobre el tema “Nuestros pueblos en época de V. Blasco Ibáñez”, entre las cuales estuvo la de nuestro Cronista de la Villa, César Salvo, que intervino con un artículo titulado: Villar del Arzobispo a caballo entre dos siglos.


Los Cronistas Oficiales frente al Casino de Alfafar.

Tras la finalización de los actos oficiales y antes de irnos a comer el Cronista Oficial de Casinos, José Salvador Murgui, ofreció la invitación del Alcalde de Casinos, D. Miguel Espinosa, para que los Cronistas asistan a la XVIII edición de la Feria del Dulce Artesano, a celebrar en esa localidad vecina los días 24, 25 y 26 de noviembre, invitación que el Presidente, participó a todos los asistentes, concretando que la visita será el sábado día 25 de noviembre. Entre los actos previstos están la recepción por parte del Alcalde y la visita a la ermita de San Roque, Iglesia Parroquial de santa Bárbara, Auditorio de la Unión Musical Casinense, para acabar con la visita al recinto ferial para poder degustar los dulces y vinos de Casinos.

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Trasladan parte del Archivo Vicente Llatas Burgos a un taller de restauración

Tras la llegada en agosto del nuevo archivero al Ayuntamiento de Villar del Arzobispo, se han comenzado las labores en el Archivo Vicente Llatas Burgos.

Se comenzó por un estudio de la de documentación que hay y la tipología documental del fondo del archivo. El archivero también estuvo viendo las tareas que se habían realizado ya anteriormente por becarios y becarias que habían estado en el archivo. Estas tareas están siendo terminadas y perfeccionadas.

Por ello, el archivero indicó que el archivo debe tener sus instrumentos de descripción para poder saber el alcance y contenido de la documentación del fondo del archivo, así como para facilitar la búsqueda y consulta de información a los usuarios y usuarias. Por ello se han comenzado las labores de confección de una catalogación, un cuadro de clasificación, un inventario y, por último, un censo-guía del archivo.

Otra tarea importante que se ha realizado ha sido el estudio sobre la ordenación de la documentación del archivo. No está siendo una tarea fácil debido a la gran variedad de tipología, temáticas variadas y diferentes soportes y formatos del Archivo Vicente Llatas Burgos, pero se ha llegado a una conclusión. Y es que la ordenación del archivo será temática con una signatura alfanumérica. Así se facilitará la búsqueda de información a usuarios, historiadores y, cómo no, al Cronista de la Villa.

Para llevar a cabo todos estos trabajos, el pasado 30 de octubre del 2017 parte del fondo del Archivo Vicente Llatas Burgos fue trasladado a Valencia al taller “Valencia Restaura” con la finalidad de desmembrar algunas encuadernaciones originales para su posterior unificación por temáticas y, también, para restaurar algunos documentos importantes del archivo en mal estado que datan del siglo XVIII y principios del XIX, por lo que convenía que fuesen tratados, tuviesen una nueva encuadernación y, además, se les realizará una caja específica para su buena conservación. Pronto esta documentación estará de nuevo en las inmediaciones del archivo para que el archivero pueda continuar con los trabajos de este fondo.

Como podéis apreciar, el Archivo Vicente Llatas Burgos tiene vida.

                                         “Caminante, no hay camino,
                                           se hace camino al andar.”
                                                 Antonio Machado

El Paseo Musical abre los actos del Otoño Musical 2017 que organiza la Unión Musical Santa Cecilia

El pasado domingo día 15 de octubre a las 11:30 horas y en la Plaza de la Iglesia tuvo lugar el comienzo del Paseo Musical de este año, que ha discurrido por diversas calles del municipio, teniendo como temática la historia de la Guerra Civil Española en El Villar. La presentación de esta edición ha corrido a cargo de Sandra Mínguez y César Salvo: la primera ha diseñado en los últimos meses una nueva ruta cultural denominada “Villar de la Libertad: espacios de memoria” creada a partir del libro “Crónica de la guerra Civil en El Villar” escrita por el segundo.

La primera actuación tuvo lugar en la Plaza de la Iglesia, con un grupo de viento: un cuarteto de flautas acompañadas por la batería. Allí se explicó la conversión de la iglesia en cuartel general de las tropas revolucionarias, punto de vigía en la torre, almacén de grano y taller de tanquetas y camiones. El segundo hito se sitúa frente a la puerta de la torre de la iglesia: el antiguo cementerio municipal, donde fue enterrada la imagen de la Virgen de la Paz y dos semanas después y que, tras ser descubierta, fue quemada en la hoguera que ardía en la plaza. A continuación, el tercer hito: la pared del cementerio viejo donde se observan las entradas a dos refugios antiaéreos; allí se explicó también la red de estos refugios construidos en el subsuelo por agrupaciones vecinales. Seguidamente pasamos al cuarto hito situado en la confluencia de las calles Benaduf y Raimundo Gastón, donde se habló del edificio donde se alojaron los mandos de transmisiones y enlaces. El quinto hito se sitúa en el actual y abandonado Cine Beaus, antiguo Teatro-Cinema Paz, que fue el espacio de mítines y asambleas de los partidos políticos, sindicatos y agrupaciones locales. Pasamos al sexto hito, en la actual Plaza de la Fuente (antes de Alfonso XIII, de la República y del Generalísimo después), donde habló del cambio de nombre del pueblo en marzo de 1937 (que pasó a llamarse Villar de la Libertad) y, paralelamente, el cambio de nombre de 26 calles del municipio; actuó en este punto el grupo de metales: trío de trompetas.

De allí llegamos a la conocida como Casa de Roger (hoy desaparecida) donde se alojó el Alto Mando Aéreo, debido a la construcción del aeródromo de la Casica Roger y continuamos hasta la Replaceta para rendir homenaje a un personaje poco conocido por los villarencos, Vicente López Llatas que fue autor de un diario de la guerra; en este lugar tan emblemático actuó un grupo de madera: flauta, fagot y clarinete. Continuamos hasta la Casa de la Boticaria, en la Calle San Roque, lugar que fue alojamiento del Cuerpo de Ingenieros que construyeron el gran polvorín del camino de la Rocha. Y finalizamos en el Huerto del Señor con el edificio de las Escuelas Municipales que fue Hospital de Sangre y el espacio que hoy ocupan el Centro Médico y el Centro Social que fue el llamado Frontón de Heliodoro, que sirvió como lugar de reclusión para los soldador republicanos que venían del frente de Andilla. La última actuación musical corrió a cargo de un cuarteto de saxofones acompañados de la batería.


Un año más nuestro pueblo está presente en el Congreso de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales

Celebrado en la ciudad de León los pasados 6, 7 y 8 de octubre de 2017, ha reunido en esta edición a 86 cronistas de diversas ciudades españolas y ocho cronistas mexicanos, por cuanto se ha celebrado junto al XLIII Congreso de RAECO el Primer Congreso Hispano-Mexicano de la Crónica. Los actos oficiales comenzaron en la localidad leonesa de La Bañeza el jueves día 5 con la presencia de los danzantes matchulines de la ciudad mexicana de Ojocaliente y el grupo de danza de la localidad, quienes nos deleitaron en la plaza Mayor con sus bailes. Después tuvo lugar la recepción en el Ayuntamiento con la presencia del presidente de la Diputación y representantes de la Fundación Conrado Blanco, anterior cronista de la villa y muy querido compañero.

César Salvo presentando “La alcazaba medieval de Lo Vilar de Benaduf”.

Ya el viernes y en la ciudad de León tuvo lugar el acto de apertura del Congreso con unas palabras del Alcalde de León, Antonio Silván. A continuación, congresistas y acompañantes fuimos obsequiado por la Diputación de León con una cena fría servida en el patio del Palacio de los Guzmán, sede de dicha entidad. A la finalización de la misma y en un breve paseo llegamos hasta el atrio renacentista de la Colegiata de San Isidoro donde asistimos a un concierto de piano y violín. Al día siguiente comenzó la Asamblea General de RAECO y a las 11 horas se iniciaron las comunicaciones. En esta ocasión, nuestro cronista de la villa presentó una comunicación titulada “La alcazaba medieval de Lo Vilar de Benaduf” que gira en torno a las últimas investigaciones llevadas a cabo por César Salvo. Su intervención fue muy aplaudida por los presentes en los actos de la tarde del sábado.

Grupo de Cronistas.

Danzas de los Matchulines

VIAJE A MÉXICO DE UNA DELEGACIÓN DE LA REAL ASOCIACIÓN ESPAÑONA DE CRONISTAS OFICIALES (2ª PARTE: ZACATECAS, GUANAJUATO, SAN MIGUEL DE ALLENDE, QUERÉTARO Y CIUDAD DE MÉXICO

POR CÉSAR SALVO, CRONISTA OFICIAL DE VILLAR DEL ARZOBISPO (VALENCIA)

Después de desayunar y despedirnos del compañero Francisco Rivero, cronista oficial de Las Brozas, que se quedaba en Cancún para tomar el avión de Madrid por la tarde, los siete cronistasrestantes y las cuatro esposas que nos acompañaban emprendimos viaje a Zacatecas.

En el viaje han sido excelentes compañeras la esposas de: Antonio Galiano, Lola Garrigós; de Juan Alonso Resalt, Toñi Maroto; de Luis Romero, Mª Carmen Espejo (Mely); y de José Dionisio, Mª Carmen Galán. Sobre las 9 de la mañana de un sábado radiante y con la furgoneta de Ronaldo, al cual contratamos el primer día para fidelizar el servicio (fue todo un acierto) nos trasladamos hasta el aeropuerto de Cancún para tomar el vuelo hacia Ciudad de México. Tras aterrizar en el aeropuerto Benito Juárez recorrimos un gran trecho (aunque sin maletas, pues las habían facturado directamente a Zacatecas, nuestro destino final) hasta un lugar cercano a la puerta de embarque y allí repusimos fuerzas comiendo algo contundente. A las cinco de la tarde partió el avión, mientras caía una lluvia fina y la ciudad desde al aire aparecía inmensa por todos los costados.

Poco más de dos horas y el paisaje semidesértico zacatecano nos recibió verdeante por las lluvias de días atrás. Bajé el primero de los cronistas porque llevé el asiento nº 3 y al recoger la maleta me percaté de que había una banda de música que intuí estaba preparada para recibirnos… No se veía a nadie esperándonos, pero avisé al grupo.

Cuando supieron que ya estábamos las once personas que esperaban, salieron de las sombras a recibirnos Manuel Gónzalez Ramírez (cronista del Estado de Zacatecas), Alejandro Contla Carmona (Cronista de Texcoco y presidente de la Academía de Historia Regional de Texcoco), Martha Ortega Cantabrana (tesorera de la antedicha Academía) y la alcaldesa, Judith Magdalena Guerrero López.

Besos y abrazos emotivos con las sonrisas resplandencientes en nuestros labios, pues nos conocíamos del pasado año en el Congreso de Burgos. Los cuatro fueron imponiéndonos a cada uno un pin de la bandera mexicana, mientras la banda sinfónica tocaba temas mexicanos y españoles poniéndonos a bailar e intercambiando las parejas de baile… Finalmente tomamos el autobús que nos llevaría a la ciudad. Durante el corto recorrido, Manuel nos comentó aspectos del programa que íbamos a tener en los siguientes cuatro días y, conforme nos internábamos en la urbe, monumentos como el acueducto y la plaza de toros vieja que iban saliéndonos al paso, hasta llegar a la plaza principal y dejarnos a la puerta del ‘Hotel Emporio’, situado junto a la Catedral y frente al Palacio del Gobernador. Apenas cuarenta y cinco minutos para asearnos y cambiarnos… Comenzaban las sorpresas. Porque Manuel, aquel mexicano que el año pasado –al menos a mí- me pareció adusto y algo serio -nada más lejos de la realidad- se transformó en una persona cercana, amable, sonriente y un poco “pillín”.

Manuel ha sido el perfecto anfitrión que nos ha ido abrumando con su dedicación y amistad incondicional, llena de detalles como luego iremos co-mentando. Acompañado de manera paralela por el matrimonio compuesto por Martha y Alejandro, y un becario de Manuel, Daniel Landa Olano, natural de Veracruz, que luego nos acompañó hasta Ciudad de México.

A las 8 de la noche salimos paseando hasta la antigua iglesia de San Agustín, donde estaban prepara¬das unas sillas y en las cuales nos sentamos para ver una proyección en su fachada (ahora exenta de los adornos barrocos que tuvo, pues después de ser amortizada sirvió para diferentes usos; aunque los elementos arquitectónicos se custodian dentro para llevar a cabo una futura restauración) -en la actualidad, sirve de Centro Cultural.

Imágenes en color de la Historia de México y de esta Iglesia, de las culturas indígenas y de los pueblos de Mesoamérica, de la evangelización española, de la Independencia y de la Revolución, ilustraron nuestros sentidos y nos reforzaron un poco más en la realidad de que somos hermanos, el pueblo mexicano y el español; eso sí, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar la noche se había tornado fresca.

En la misma plaza estaba el Restaurante donde cenamos, en un salón privado y con la presencia del director del periódico ‘La Jornada de Zacatecas’, Raymundo Cárdenas Vargas y su esposa, quienes nos ofrecieron esta cena de bienvenida. Nos dispusimos alrededor de la mesa ovalada intercalándonos mexicanos y españoles y, dado que quien esto escribe portaba tres botellas de vino tinto de Villar del Arzobispo, el brindis lo ofreció él mismo: “Porque la amistad que comenzó el año pasado en la ciudad de Burgos y que ahora se refuerza en Zacatecas perviva en el tiempo eternamente”. Tras la cena, la animada charla fue poco a poco decayendo hasta ser atacada por el cansancio de nuestro viaje y en corto paseo llegamos a nuestra residencia, no sin admirar por el camino la bella ciudad nocturna con sus monumentos emblemáticos iluminados.

La radiante mañana del domingo día 10, vestidos tal como nos habían indicado con traje y corbata y después de desayunar, se inició con la visita al convento de Santo Domingo donde pudimos contemplar y admirar su extraordinaria biblioteca. A continuación paseamos hasta llegar a las puertas del ‘Teatro Calderón’, donde nos sorprendió la aparición de “Don José”, un actor que encarnando un personaje ficticio nos enseñó pormenorizada y dramáticamente el edificio y la historia de tan importante anfiteatro…

Se nos hacía tarde, pues al mediodía teníamos misa solemne en la Catedral oficiada por el Sr. Obispo, Monseñor Sigfriedo Noriega Barceló, en nuestro honor.

Cuando salimos de la Catedral a la Plaza Mayor nos estaba esperando una representación de la ‘Morisma del Bracho’ con la banda de tambores y trompetas a la que estuvimos escuchando un buen rato, hasta que nos condujeron al Salón de Plenos, donde tuvo lugar la bienvenida por parte del primer Teniente de Alcalde (en ausencia de la Alcaldesa), entregándosenos, por parte de la Academía de Historia Regional de Texcoco, una bonita presea enmarcada.

Mientras nuestro compañero Juan Alonso Resalt ofrecía en dicho Salón una Conferencia sobre “El Don de Austria de la Morisma del Bracho”, rodeado por personajes de esa representación hispano-mexicana (versión mexicana de nuestros “moros y cristianos”). Fue largamente aplaudida por los asistentes que llenaban la extensa sala.

El resto de cronistas y acompañantes fuimos conducidos a las dependencias del Gobernador, Alejandro Tello Cristerna, departiendo animadamente con él de algunas cuestiones relativas a la Crónica, entregándonos a todos los cronistas españoles una presea de “Visitante Distinguido”.

A continuación visitamos las instalaciones del Cronista del Estado de Zacatecas, donde descubrimos una placa dedicada al “Testimonio” de nuestra visita, para acabar la misma simplemente cruzando hasta nuestro Hotel situado junto la plaza.

La comida fue ofrecida por la ciudad de Zacatecas y nos acompañaron el Cronista de la Ciudad y su señora.

Ya por la tarde, sobre las 4, salimos hacia la vecina ciudad de Guadalupe, a unos doce kilómetros de Zacatecas. Llegamos hasta el conjunto monumental del convento franciscano e iglesia de Ntra. Sra. de Guadalupe, donde fuimos recibidos por el abad quien nos enseñó las pocas pertenencias que se conservan de Fray Antonio Margil de Jesús, un franciscano valenciano del siglo XVII que evangelizó toda Mesoámerica y que está en proceso de beatificación y, además, fundó este Convento.

Posteriormente, acompañados de la directora Rosa Mª Franco Velasco, visitamos el museo de Arte Sacro, que atesora una magnífica colección de arte religioso de los siglos XVII y XVIII.

Una maravillosa sorpresa nos esperaba a la salida… Un pasillo creado por oficiales de la Morisma nos escoltó hasta la plaza donde se sitúa el edificio de la Casa de la Cultura, no sin antes contemplar la danza de los “Matla-chines”.

Ya dentro del edificio nos esperaba en el patio del mismo la Banda Sinfónica de Guadalupe, que nos deleitó con sus interpretaciones musicales de aires mexicanos e incluso un pasodoble español.

El acto oficial del Encuentro de Cronistas tuvo lugar en el interior el inicio del mismo, presidido por el alcalde de la localidad, Enrique Flores, y acompañado del cronista de la ciudad Bernardo del Hoyo Calzada, la directora del Museo y Gerardo Salmón de la Torre, director del Instituto Municipal de Cultura. Tras los discursos, nos fue entregada a cada uno de los cronistas españoles una presea de “Visitante Distinguido de la Ciudad de Guadalupe”.

A continuación disfrutamos de una cena fría con productos autóctonos del estado zacate¬cano y departi¬mos largamente con los cronistas mexicanos y las autori¬dades guadalupa¬nas…

A la vuelta a Zacatecas celebramos el cumpleaños de Francisco Sala, en un céntrico local tomarnos una copa a su salud José Dionisio y Mª Carmen, Ricardo, Daniel.

El día siguiente por la mañana amaneció brumoso y algo frío. A las 9 desa-yuno en el hotel, ofrecido por el Ayuntamiento de Ojocaliente, población que participará con la danza de los “Matlachines” en nuestro Congreso Nacional en León. Después un par de horas para hacer compras de artesanía por la calle central y el Mercado, a las 12:15 salimos en microbús hacia Guanajato.

El paisaje nos ofreció extensas llanuras con sierras de fondo verdeantes por la presencia de bosques de encinas, pinos y chumberas.

A las cuatro de la tarde paramos a comer en un rancho situado a la entrada de León (Estado de Guanajuato): un copioso buffet amenizado por un grupo de mariachis.

Sobre las 18:30 llegamos a Guanajuato, una ciudad erguida en una multitud de cerros con forma de rana, que es el significado de ese topónimo: guana (con forma de rana) y jato (cerros), y donde hasta la década de los 70 del pasado siglo era difícil entrar hasta que se practicaron más de 48 kms. de túneles en su subsuelo que comunican (andando y en coche) todos los rincones de esta bellísima ciudad universitaria y sede del Festival Internacional Cervantino desde 1972.

A las 8 de la tarde habíamos quedado en la escalinata del Teatro Juárez, donde nos esperabanManuel y Daniel.

En un corto paseo llegamos a una plaza donde nuestro magnífico guía nos explico el nacimiento de la ciudad: a mediados del siglo XVI todavía no existía, pero un arriero que pasaba aquí una noche de camino a Zacatecas encendió una fogata para pasar la noche al raso cuando observo que de las brasas fluía un líquido espeso y dorado: era oro a flor de tierra. Dado que este personaje no se calló el descubrimiento, el lugar fue invadido por tropeles de personas atacadas por la fiebre del oro, de manera que la ciudad creció desordenadamente, y hoy podemos admirar una ciudad singular Patrimonio de la Humanidad y muy parecida a nuestras ciudades de origen musulmán: calles estrechas, recónditas plazas, escalinatas curvadas, casas que parece que se toquen…

Volvimos al Teatro Juárez y nos sentamos en la escalinata para que Ma-nuel siguiese contándonos historias sobre la ciudad, cuando de improviso apareció una tuna que con su alegre música nos trasladó a la época en que fuimos estudiantes y a sus sones compostelanos fuimos conducidos hasta la ciudad vieja… las sorpresas nos esperaban por el camino. La primera un señor que surgió de las sombras y nos regaló un pequeño barral de cerámica; trascurridos unos minutos se presentó ante nosotros un mucha¬cho con una sulfatadora a la espalda y nos vertió zumo de naranja en el barralito.

Llegamos a una pequeña plaza que hicimos nuestra y alli para¬mos un rato para cantar y bailar con los descarados tunos.

Proseguimos el paseo y en una de las revueltas de las callejuelas antiguas, una señora esperaba para entregar sendos ramos de flores –detalle de Manuel– a nuestras señores acompañantes: Lola, Mª Carmen, Mely y Toñi. El paseo finalizó en el famoso callejón del Beso, la callejuela escalonada más estrecha de la ciudad, donde los cuatro matrimonios españoles ratificaron con un beso su amor.

Cenamos en una tranquila plaza (éramos muchos y no habíamos hecho reserva) pero acabó haciendo un fresco impertinente que nos hizo acelerar la despedida y retirarnos en taxi al hotel. Por cierto, en esta ciudad nacieron dos personajes ilustres: el cantante y actor Jorge Negrete, muy recordado en España, y Diego Rivera el magnífico muralista y pinto del siglo pasado y esposo de la también artista Frida Khalo.

El día 12, a las 9 y después de desayunar, nos presentaron a Omar Gutié¬rrez, el guía que ya llevaríamos hasta Ciudad de México.

Primero visitamos la célebres “Momias de Guanajuato” porque de no hacerlo ya no podríamos decir que habíamos estado en esta maravillosa ciudad; una visita muy interesante al lugar de los muertos por deshumidificación, hecho causante de esta extraña momificación natural, que comenzó en 1861 al abrir los panteones que no pagaban las tasas municipales y que la lanzó a la fama una película de “El Santo” un luchador mexicano muy popular en México.

Seguidamente subimos al cerro del Pípila, famoso personaje que a prin¬cipios del siglo XIX cuando se proclamó la Independencia del país prendió fuego a la Alhóndiga de Guanajuato donde se habían atrincherado las autoridades españolas, familias y parte del destacamento militar.

La vista de la ciudad merece la pena. De allí partimos para la Iglesia de San Cayetano, cuyo interior admiramos con gusto por su riqueza ornamental de altares con placas de oro regalo de un minero que se hizo rico; cerca de allí está la mina “La Valenciana”, abierta en 1526 pero las compras de joyas por parte de todos nos lo impidió, pues debíamos partir para San Miguel de Allende.

Llegamos a hora de comer y lo hicimos en un restaurante a la entrada de la población. Después una visita de dos horas a la ciudad cuna de la Independencia.

Volvimos a Guanajuato sobre las cinco y media de la tarde. La ida la habíamos hecho por el camino más corto, una serie de sierras empinadas pobladas de bosques de quejigos y encinas; la vuelta fue más larga, una inmensa llanura con extensos maizales y campos adehesados circundada de montañas. A las siete llegamos al hotel, refrescarnos y descansar un poco pues a las 9 de la noche estábamos citados con Manuel en el centro de la ciudad.

Cenamos en el restaurante “El Truco 7”, una taberna típica mexicana donde degustamos los platos más populares. Nos retiramos en varios taxis antes de la medianoche, pues habíamos quedado al día si¬guiente con Manuel para desayunar y despedirnos a las 8:30.

Manuel nos regaló –como último presente- ejemplares de periódicos donde aparecían publicadas noticias de nuestra estancia y, de parte del gobernador de Zacatecas, Alejandro Terno Cristernas, un libro sobre la catedral y tres reproducciones en escayola de elementos decorativos de la misma. José Daniel, sin embargo, prosiguió viaje con nosotros hasta Ciudad de México.

A las 9 en punto del día 13 salíamos en dirección a Querétaro, grandísima ciudad donde te recibe el enorme acueducto de más de un kilómetro que construyeron los españoles a principios del siglo XVIII.

Hicimos la primera parada en un mirador y después visitamos la Iglesia de los Franciscanos, donde se encuentra el afamado y visitado “árbol de las espinas” donde según la tradición Fray Antonio Margil de Jesús plantó su bastón y al sacarlo floreció dicho árbol, que no da frutos ni flores pero si una espina en forma de cruz.

A la salida recogimos a nuestro guía (Rodolfo) y nos fuimos a comer a una taquería junto con dos trabajadores de la Oficina de Turismo que nos recibieron e invitaron de parte de Alejandro Contla y Martha Cantabrana.

La visita al centro histórico se retrasó y fue más corta de lo que nos hubiera gustado, pero debíamos llegar por la noche a Ciudad de México no demasiado tarde.

No obstante, todavía pudimos asistir al colorido desfile popular que recorrió las calles esa tarde en los actos previos de la conmemoración del Día del Grito por la Independencia. Lo abría una comitiva de personas disfrazadas de frailes franciscanos (los evangelizadores) y tras ellos un pequeña virgen portada en andas, a la que seguían –en dos filas- una gran cantidad de personas en representación de los pueblos indígenas, de los conquistadores, del mestizaje cultural: soldados españoles, ejército revolucionario, charros y cow-boys.

Sobre las seis de la tarde tomamos el autobús que nos conduciría a Ciudad de México, recorriendo un paisaje en el que predominaban los cultivos de nopales y elotes (higos chumbos y maíz). Llegamos al ‘Hotel Casa Blanca’, situado en pleno centro junto al monumento a la Revolución en la Avenida de la Reforma, sobre las nueve y media de la noche.

Apenas dejar las maletas y asearnos un poco y bajamos a cenar al restaurante de la primera planta.

El día 14 era nuestro último día del viaje. El avión salía para España sobre las seis de la tarde. De manera que la mañana se dedicó a realizar un tour por los lugares más emblemáticos de la ciudad: plaza del Zócalo, ruinas mayas, murales de Diego Rivera en el Palacio de Gobierno… El que esto escribe prefirió dejar al grupo para marchar en taxi hasta el Museo de Antropología de México.

A las cuatro de la tarde estábamos ya en el aeropuerto facturando equipaje y pasando aduana. Comimos en un restaurante muy cerca de la puerta asignada para nuestro embarque. Y al día siguiente llegamos a España… alguno que otro con la “maldición de Moctezuma”.

Y colorín, colorado, este viaje se ha acabado.

El Cronista de la Villa participa en el I Encuentro Internacional de la Crónica, celebrado en Cancún (México) los pasados 7 y 8 septiembre.

En la primera edición de este “Encuentro entre dos Mundos”, como fue calificado por numerosos cronistas –además de los Estados Unidos de México- han participado el Reino de España y las Repúblicas de Cuba y Guatemala.

La Delegación Española, integrada por ocho cronistas de diferentes ciuda­des y pueblos de España y comandada por nuestro Presidente, D. Antonio Luis Galiano Pérez, llegamos a Cancún el día 4 de septiembre con un retraso aéreo de nueve horas. Por lo tanto nos perdimos los actos de apertura de los mismos que tuvieron lugar esa tarde (allí) mientras nosotros estábamos volando sobre el Atlántico para llegar a las 4 de la madrugada a nuestro destino. Calor pesada y húmeda; lentitud en la recogida de maletas, control de pasaportes, inmigración y de entrada de alimentos o semillas. Nos esperaba un microbús previamente contratado para llevarnos al Hotel Oasis Smart, aunque antes pasamos por las oficinas de Air Europa para presnetar nuestra pertinente reclamación por el retraso con los papeles rellenados que nos habían facilitado en Madrid; no pudimos cumplir nuestro deseos, porque la infomación que nos dieron era que debíamos hacerlo vía telemática. Finalmente optamos por presentarla en España (nuestro punto de origen) frente a la Oficina del Consumidor.

Cronistas de cinco paises representando a 130 ciudades con las autoridades municipales en el centro, a los pies de la estatua de Benito Juárez. Foto: periódico La Jornada , edición de Cancún (08. 09,2017).

Al día siguiente nos presentamos en el Ayuntamiento de Cancún sobre el mediodía, para asistir al acto de apertura oficial del 40 Congreso Nacional de Cronistas Mexicanos que presidió D. Remberto Estrada Barba Presi­dente Municipal (Alcalde) de Benito Juárez (Estado de Quintana Roo), que no Cancún, que es el nombre conocido de este destino turístico de prestigio internacional que nació hace cua­renta y siete años deforestando la espesa selva de la plataforma de la Penín­sula del Yucatán; Cancún, en lengua maya significa “nido de serpien­tes”, porque cuando estos indígenas se ocuparon de la cons­trucción de infraestructuras viales, hoteleras y demás cada que encontraban un nido salían corriendo y gritando: “Can Cun, Can Cun…

Seguidamente, y después de recibir –cada uno de los cronistas- una repro­ducción del “Señor de Can­cún” (una cabeza de piedra tallada de conside­rables dimensiones y de origen maya) como presente y recuerdo de nues­tra asistencia, se organizó el viaje para ir a comer a una especie de paraíso en 10 autobuses dis­pues­tos junto al Ayuntamiento. Tras veinte minutos de viaje entre hoteles y selva, llegamos a las puertas del lugar y rápidamente fuimos ocupando nuestro sitio en las mesas circulares que estaban dis­puestas en un gran salón, donde nos servimos un rico y variado buffet. El complejo de Xcaret es un lugar de templos mayas que se convirtió en 1990 en un Parque Ecoarqueólogico donde se combina el buzeo de snorkel por cenotes y ríos subterráneos con las charriadas (espectáculos de jinetes y amazonas charros), las visitas a los templos, delfinarios y todo tipo de animales selváticoa en su habitat natural, pero encerrados como en un zoo; destacar sobre todo el maravilloso espectáculo de más de dos horas que se ofrece en el Anfiteatro y que cuenta con ballets, actores y orques­tas dirigidos y con producción del Circo del Sol. Un derroche de medios y escenografías varias que nos narra la historia antigua de los pueblos mesoamericanos, sus ritos y costumbres, la conquista española, la evange­lización católica, la Independencia y la Revolución, para acabar con los hombres pájaro, un juego ritual de las culturas precolombinas.

Al día siguiente visitamos por la mañana el Museo Maya de Cancún, para luego trasladarnos al Rancho Santa Clara, donde el Ayuntamiento nos ofreció una comida charra y a continuación un especáculo de rodeo, presidido por la Reina de los Charros 2017 de Quintana Roo, la señorita Hannah Sánchez, quien amablemente y junto con sus dos acompañantes masculinos se prestaron a fotografiarse conmigo.

Después de una breve siesta, una refrescante ducha y tras cambiarnos de ropa, pues tocaba ir vestidos con la preceptiva “guayabera”, nos recogió una furgoneta para llevarnos a la cena de clausura, que tuvo lugar en el Salón de Congresos del Hotel Krystal Urban. Amenizada la velada por diversas intervenciones folklóricas mexicanas, tuvo lugar la cena-buffet con productos representativos de la gastronomía del país y la entrega de las Actas de este I Encuentro Internacional de la Crónica. La mañana del siguiente día tuvieron lugar en el marco incomparable de Isla Mujeres las mesas de U.S.A., Guatemala y Cuba. Aunque yo obtuve permiso para visitar el Sitio Arqueológico de Chichén Itzá que me ocupó toto el dia.

En la pirámide del Sol

Después de una breve siesta, una refrescante ducha y tras cambiarnos de ropa, pues tocaba ir vestidos con la preceptiva “guayabera”, nos recogió una furgoneta para llevarnos a la cena de clausura, que tuvo lugar en el Salón de Congresos del Hotel Krystal Urban. Amenizada la velada por diversas intervenciones folklóricas mexicanas, tuvo lugar la cena-buffet con productos representativos de la gastronomía del país y la entrega de las Actas de este I Encuentro Internacional de la Crónica. La mañana del siguiente día tuvieron lugar en el marco incomparable de Isla Mujeres las mesas de Guatemala y Cuba.

El día 8 por la mañana y en la Casa de la Cultura de Cancún se desarrolló la Mesa del Reino de España presidida por nuestro Presidente, D. Antonio Luis Galiano Pérez y la hasta ese día Presidenta de la Asociación Nacional de Cronistas Ciudades Mexicanas, Dª María de Jesús Real García Figueroa. Abrió el acto la Conferencia Magistral de nuestro Presidente, quien disertó sobre “Pasado, Presente y Futuro del Cronista Oficial en España”, cuya intervención fue largamente aplaudida por los presentes. A continuación fuimos intervinien­do por orden alfabético, intercalando entre los cronistas españoles un cronista mexicano; las comunicaciones fueron de: Juan Alonso Resalt, Cronista de Leganés (Madrid), El Don Juan de Austria deLa Morisma de las Lomas de Bracho”; José Dionisio Colina Lobato, Cronista de La Bañeza (León), “El bañezano P. Miguélez y el Obispo Ignacio Montes de Oca”; Antonio Luis Galiano Pérez, Cronista de Orihuela (Alicante), “La Fiesta de la Reconquista o del “Pájaro”, de Orihuela”; Ricardo Guerra San­cho, Cronista de Arévalo (Ávila), “El Humanismo: de Isabel I de Castilla al Tata Vasco”; Francisco Rivero, Cronista de Las Brozas (Cáceres), “Relacio­nes de Hernán Cortés con el primer Gobernador en Indias: Nicolás de Ovando”; Luis Romero Fernández, Cronista de Hinojosa del Duque (Córdo­ba), “Nacimiento de la Crónica de Hinojosa del Duque (Córdoba) en el Diccionario Geográfico-Histórico de Tomás López (1793)”; Francisco Sala Aniorte, Cronista de Torrevieja (Alicante), “La Habanera. Corales Mexica­nas en los Certámenes Internacionales de Habaneras y Polifonía de Torre­vie­ja“; y César Salvo, Cronista de Villar del Arzobispo (Valencia), “Villar de la Libertad y México”.

Sentados (de izquierda a derecha): Ricardo Guerra, José Dionisio Colinas y Francisco Rivero. De pie (de izquierda a derecha): Juan Alonso Resalt, Antonio Luis Galiano, César Salvo, Luis Romero y Francisco Sala. Foto: Mª Carmen Espejo.

La crónica que aportaba el cronista de El Villar giró en torno al hecho histórico del cambio del apellido de nuestro pueblo en el periodo de la guerra civil en que pasó a llamarse “Villar de la Libertad” y cuando, además, se cambiaron los nombres de veintiséis calles del municipio, pasando la calle de Roma a denominarse “de México”.

Al finalizar las comunicaciones nos condujeron en autobuses hasta Puerto Juárez, situado a la orilla del mar, donde se nos ofreció un almuerzo de sabores marineros. Por la tarde tuvimos tiempo libre que aprovechamos para descansar, porque a las 19:30 horas nos recogía otro autobús para llevarnos al Teatro de Cancún donde disfrutamos de un magnífico Concier­to de la Camerata de Cancún con varios solistas y maestros de arpa… una experiencia musical verdaderamente reconfortante. Añadir que nuestro compañero J. Alonso Resalt fue distinguido con una Mención Honorífica por su crónica sobre la “Morisma”.

Al día siguiente, a media mañana, partimos en avión hacia Ciudad de México para enlazar allí con el vuelo que nos llevaría a la ciudad de Zacatecas, en el “Corazón de México” donde nos esperaban para darnos la Bienvenida el Cronista del Estado de Zacatecas, D. Manuel González Ramírez, el Presidente de la Academia de Historia Regional de Texcoco, D. Alejandro Contla Carmona y la Tesorera de dicha institución, Dª Martha Ortega Cantabrana, además de una nutrida parte de la Banda Sinfónica de Morelos, que nos ofrecieron piezas musicales de aires mexicanos y españoles, haciéndonos bailar y cantar emocionados.

como cronista de este viaje, por encargo de mis compañeros y sé que lo comparto con ellos, resultó ser el eslógan más cierto que jamás hemos conocido. Apuntar que hemos sido comandados en todo momento por nuestro Presidente, quien ha velado por nuestra seguridad y a quien desde estas líneas le manifesta­mos nuestro más profundo agradeci­miento… La segunda parte del viaje la dejamos para otra ocasión.

César Salvo

Cronista de Villar del Arzobispo

El Archivo Vicente Llatas Burgos cuenta con un nuevo archivero

Desde el pasado 1 de agosto de 2017, el Ayuntamiento de Villar del Arzobispo cuenta con un archivero.

Dentro del plan integral de formación y empleo para jóvenes 2016-2020, la Generalitat Valenciana ha puesto en marcha una estrategia para mejorar la empleabilidad de los y las jóvenes con la finalidad de implantar un nuevo modelo productivo, dar nuevas oportunidades de empleo y formación para personas jóvenes, acercar el talento de estos jóvenes a las PYMES y al tercer sector, facilitar el retorno de todos aquellos/as personas jóvenes que tuvieron que irse a otros países en busca de un trabajo y estimular el compromiso social de los jóvenes de la Comunidad Valenciana.

Es por ello que el Ayuntamiento de Villar del Arzobispo decide acogerse a este plan solicitando así un archivero.

Tras el proceso de selección, desde el pasado 1 de agosto de 2017, contamos con un profesional de la documentación en la plantilla municipal. Se trata de Andoni León, Graduado en Información y Documentación por la Universidad de Valencia y vecino de Pedralba quien estará trabajando en el Ayuntamiento de Villar del Arzobispo durante el período de un año.

Andoni León ha comenzado su trabajo en el Archivo Vicente Llatas Burgos, el cual junto con el trabajo y apoyo del Cronista Oficial del Villar del Arzobispo, César Salvo, pretenden llevar a cabo una buena gestión del archivo que propicie el uso y consulta de la documentación con la finalidad de hacer un archivo accesible a investigadores/as e historiadores/as, así como a todas aquellas entidades, asociaciones y personas que deseen visitar el archivo. Para ello, será necesario realizar un estudio de la tipología documental del archivo y un estudio del alcance y contenido de la misma para poder planificar la organización de la documentación, así como la elaboración de los instrumentos de descripción necesarios.

Por ello, el nuevo archivero, está realizando tareas de revisión del trabajo hecho anteriormente, catalogación y descripción documental, ordenación por temáticas de la documentación, así como la creación de una estructura clara del fondo del archivo que facilite su acceso y búsqueda de información. Una vez realizadas dichas tareas se pretende crear un inventario y un catálogo del archivo y publicar una Guía del Archivo Vicente Llatas Burgos que sirva, además, para una futura digitalización del fondo de dicho archivo.

Le damos a Andoni León la bienvenida a Villar del Arzobispo y al Archivo Vicente Llatas Burgos y le deseamos un buen y enriquecedor trabajo.